Ser Racer no es una profesión,
es una forma de ser, algo que se va por dentro, que se lleva en los genes.

Si te encanta subirte en la moto, sentir como el viento se desliza por el carenado
y ver el mundo pasar a través de tu visera,
nosotros te entendemos perfectamente.

Nos sentimos así desde la primera vez que oímos rugir el motor.